Javier Treviño Cantú

Planes, programas y educación sexual

Javier Treviño Cantú

 

Javier Treviño Cantú, subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública, explica en qué consiste la propuesta curricular del nuevo modelo educativo y señala por qué conviene que las autoridades educativas den continuidad a la agenda de cambios que se están implementando en la presente administración.

 

 

El próximo gobierno ha señalado que cancelará la reforma educativa. De ser así, ¿qué pasará con el nuevo plan de estudios para la educación básica que entró en vigor a partir del presente ciclo escolar?

Por mandato de ley y por voluntad de la mayoría de los integrantes del sector educativo, el nuevo plan y los programas de estudios continuarán vigentes durante el presente ciclo escolar, que termina en julio de 2019. La gran mayoría de los profesores, directivos y supervisores se capacitaron y prepararon a lo largo del año, y los docentes tienen los libros con los programas de estudio que corresponden al grado o nivel que imparten; asimismo ya se repartieron los nuevos libros de texto y los libros para el maestro para los grados que entraron en vigor.

 

¿Quién elabora y con qué criterios la lista de asignaturas que debe aprender un niño en la escuela? ¿Cómo se decide si es más importante la física que la química o la historia que el civismo?

El diseño del plan y los programas de estudio que constituyen el corazón del modelo educativo es resultado de las aportaciones de miles de maestros frente al grupo, así como del trabajo y consenso entre numerosos especialistas, académicos, investigadores, maestros y pedagogos.

La propuesta curricular toma como referente esencial los aprendizajes clave, es decir, aquellos conocimientos que permiten seguir aprendiendo constantemente y que contribuyen al desarrollo integral de los estudiantes. Más que priorizar algún campo del conocimiento sobre otro, se consideran las aportaciones de todas las asignaturas y las áreas de desarrollo para lograr la formación integral de los alumnos.

 

¿En qué consiste el currículo del nuevo modelo educativo y en qué difiere del anterior?

El currículo del nuevo modelo educativo es una propuesta basada en los más recientes avances de la investigación educativa, de las ciencias de la educación y de la pedagogía en México.

Difiere con el anterior en que ahora se cuenta con asignaturas y áreas de estudio definidas y se abren espacios de autonomía para tomar decisiones sobre contenidos atendiendo a sus necesidades y contextos. También en que se hace una propuesta flexible de aprendizajes sin bloques de estudio, con la finalidad de que los docentes tengan la oportunidad de abordar los contenidos en el orden y tiempo que las condiciones particulares de su grupo lo requieran, y de establecer relaciones entre varios contenidos, asignaturas o áreas de desarrollo para lograr situaciones de aprendizaje retadoras, que estimulen a los estudiantes a poner en juego conocimientos de diferente índole.

Hay dos innovaciones muy relevantes en el nuevo currículo: se incorpora el área de educación socioemocional y el componente de autonomía curricular.

Aun cuando los maestros han trabajado y se han preocupado por las emociones de los estudiantes, tradicionalmente la escuela ha puesto más atención en el desarrollo de las habilidades cognitivas y motrices que en el desarrollo socioemocional. Sin embargo, investigaciones recientes confirman cada vez más el papel central que desempeñan las emociones y nuestra capacidad para gestionar las relaciones socio-afectivas en el aprendizaje.

En el caso de autonomía curricular, se otorga a los estudiantes la oportunidad de aprender temas de su interés, desarrollar nuevas habilidades, superar dificultades, fortalecer sus conocimientos, su identidad y su sentido de pertenencia. Para ello se conformarán grupos con niños y jóvenes de diferentes edades, lo que propiciará otro tipo de convivencia, necesaria en la escuela, ya que contribuye a la buena integración de la comunidad escolar. Por otra parte, ofrece a los profesores espacios para experimentar con nuevas metodologías, lo que les permite renovar su práctica docente. Asimismo, concede a la escuela, por medio de su Consejo Técnico Escolar, la facultad para diseñar, elegir e implementar propuestas de contenido que se deriven de temas definidos por la propia escuela de acuerdo con su contexto.

 

La formación integral se divide en formación académica, desarrollo personal y social, y autonomía curricular. ¿Por qué distinguir la educación en estos tres ejes?

Porque es indispensable que exista una evolución clara y congruente en el aprendizaje de los estudiantes, con una propuesta pedagógica que favorezca la autonomía del alumno mediante el desarrollo de la comprensión, el pensamiento crítico y las habilidades de investigación.

La razón para estructurar el currículo en tres componentes responde tanto a la naturaleza diferenciada de los aprendizajes propuestos en cada componente como a la especificidad de la gestión de cada espacio curricular. La denominación de los dos primeros se refiere al tipo de contenidos que cada uno abarca, mientras que el tercero se refiere específicamente a las decisiones de gestión sobre los contenidos de ese componente. La formación académica aporta especialmente al desarrollo de la capacidad de aprender a aprender del alumno. El desarrollo personal y social aporta especialmente al desarrollo de las capacidades de aprender a ser y aprender a convivir. Sin embargo, los tres componentes interactúan para formar integralmente al educando.

 

Cuando se hace referencia al nuevo modelo educativo se alude al aprendizaje clave para la educación integral. ¿Cómo se puede conformar una educación integral desde el ámbito escolar?

El modelo educativo contiene un nuevo planteamiento pedagógico que requiere la reorganización del sistema educativo y de sus políticas públicas, considerando los pasos a seguir por autoridades educativas, maestros, padres de familia o tutores, estudiantes y todos los integrantes de la sociedad.

De igual modo, se introduce un enfoque más humanista que toma en cuenta los avances de la investigación educativa, dando como resultado que el nuevo currículo de la educación básica se centre en el desarrollo de aprendizajes claves en los campos de formación académica, el desarrollo de habilidades para la salud integral y un espacio de autonomía curricular para la innovación y la exploración de temas pertinentes de acuerdo con el contexto del alumno y de la escuela.

 

¿Cuándo funciona la autonomía curricular?

La autonomía curricular se rige por los principios de inclusión y equidad educativa, es de horario flexible y depende de la jornada escolar de cada escuela: a mayor jornada escolar, mayor tiempo para este componente.

Para ponerlo en marcha se deberán considerar tres aspectos fundamentales:

Primero. Es un espacio que faculta al colectivo escolar para que tome decisiones de carácter curricular a través del liderazgo del director y del Consejo Técnico Escolar.

Segundo. La toma de decisiones que realice la escuela debe partir del registro de intereses y necesidades de los alumnos; para que a partir de ello incorpore los temas que sean de relevancia para los estudiantes y considerando las condiciones que la propia escuela tenga.

Tercero. Se debe integrar a los alumnos por grupos de interés y necesidad, a través de los denominados clubes.

 

¿En qué medida el enfoque del nuevo modelo educativo preparará a los niños para la competencia laboral?

El principal objetivo de la reforma educativa es que la educación obligatoria —esto es la básica y la media superior— sea de calidad, con equidad e inclusión. El Estado debe garantizar el acceso a la educación a todos los niños y jóvenes; además tiene que asegurar que la educación que reciban les proporcione aprendizajes y conocimientos relevantes y útiles para la vida, independientemente de su entorno socioeconómico, origen étnico o género, y que les permita alcanzar su máximo potencial.

Si consideramos que los adolescentes deben contar con aptitudes para adaptarse y enfrentar una sociedad que cambia de manera acelerada, donde las actividades laborales se transformarán con la creación de nuevas formas de trabajo y de profesiones novedosas, el plan de estudios de la educación obligatoria hace hincapié en la articulación de los perfiles de egreso y en los contenidos curriculares de los niveles secundario y medio superior, así como en la alineación de sus propuestas pedagógicas.

En este sentido, es responsabilidad del sistema educativo y de la sociedad lograr que los mexicanos que egresen de la educación obligatoria sean ciudadanos libres, participativos, responsables e informados; capaces de ejercer y defender sus derechos, pero también habilitados para participar activamente en la vida social, económica y política de nuestro país.

 

Se ha establecido que, a través de la autonomía curricular, habrá cierta libertad de elección y que la educación buscará atender a los intereses específicos de cada educando, pero ¿cómo se logrará establecer un marco común? ¿No se diversificarán las líneas educativas?

Ya existen lineamientos que deberán seguir las escuelas, orientando las actividades en cinco ámbitos: 1) ampliar la formación académica; 2) potenciar el desarrollo personal y social; 3) promover nuevos contenidos relevantes; 4) conocimientos regionales, y 5) proyectos educativos de impacto social.

Se aspira a que la autonomía curricular sea el espacio donde la innovación y el aprendizaje diferenciado fortalezca los otros dos componentes curriculares; a que se convierta en el espacio donde la escuela le preguntará al alumno qué quiere aprender y la escuela asumirá la postura de decirle al alumno cómo es que le ayudará a lograr lo que quiere.

 

¿En qué medida el enfoque del nuevo modelo educativo preparará a los niños para una competencia laboral?

El objetivo principal de la reforma educativa es que la educación básica y media superior sean de calidad. Y, desde la equidad e inclusión, adquieran conocimientos relevantes y útiles para la vida que les permitan alcanzar su máximo potencial, independientemente de su entorno socioeconómico, origen étnico o género.

En este sentido, es responsabilidad del sistema educativo y de la sociedad lograr que los mexicanos que egresen de la educación obligatoria sean ciudadanos libres, participativos, responsables e informados, capaces de ejercer y defender sus derechos, pero también habilitados para participar activamente en la vida social, económica y política de nuestro país.

 

Sobre los nuevos libros de texto: ¿en qué se diferencian de los anteriores?

Promueven una mayor profundidad en los aprendizajes, consolidan los enfoques de enseñanza e incorporan los hallazgos de la investigación didáctica de los últimos años. También aseguran la vinculación de asignaturas promoviendo una mirada integral del aprendizaje. Asimismo, tienen una propuesta gráfica innovadora y diversificada que no sólo permite a los alumnos conocer diferentes manifestaciones artísticas, sino que poseen y transmiten una identidad propia.

En el caso de los libros para el maestro, también se promueve la formación y la autoformación con orientaciones generales por asignatura, así como el desarrollo de estrategias de intervención didáctica con recomendaciones particulares por secuencia didáctica.

 

¿Qué dirección se les dio para que fueran congruentes con los objetivos del modelo?

Que fueran compatibles con el logro del perfil de egreso y que cumplieran con los criterios de relevancia, pertinencia, equidad, congruencia y claridad, atributos que son necesarios para el desarrollo de todos los documentos y materiales didácticos de la Secretaría de Educación Pública.

 

Un tema polémico ha sido la enseñanza de la educación sexual. Se han presentado diversas quejas de asociaciones civiles en torno de los libros de biología. Si bien el tema es parte de la formación del alumno, ¿se podrán considerar válidas estas quejas, en nombre del derecho que tiene un padre de familia para infundir en sus hijos los valores que prefiera?

Sin duda se trata de un tema complejo. Pero es importante precisar que la SEP, por mandato de ley, está obligada a la actualización permanente de los programas de estudio, y de acuerdo con la problemática de la sexualidad que experimentan las y los adolescentes de nuestro país —por ejemplo, embarazos precoces, infecciones de transmisión sexual, entre otros— se incluyeron los contenidos de educación sexual con una clara orientación científica y formativa.

Así, las habilidades, las actitudes y los valores que se fortalecen en el marco de la salud sexual y reproductiva se retoman de lo planteado en la educación primaria: autoconocimiento, autoestima, autorregulación, autonomía, empatía, respeto, responsabilidad, tolerancia, aceptación, justicia, solidaridad y equidad, esta última traducida como igualdad de oportunidades entre las mujeres y los hombres.

Se ha puesto especial énfasis en que la propuesta de contenidos de educación sexual en las asignaturas de ciencias y tecnología, biología y formación cívica y ética, responda a una secuencia lógica y pedagógica, articulada con los temas que se ofrecen en primaria y educación preescolar. También se ha insistido en que la educación sexual se mantenga como un tema transversal en la educación secundaria, y que se aborden los componentes éticos, sociales, afectivos y familiares. Asimismo, se ha subrayado que en el área de tutoría y educación socioemocional se aborden los temas de la sexualidad desde una perspectiva más pertinente a la voz de las y los adolescentes.

 

Finalmente, ¿cuál es el mayor reto que afronta el modelo educativo en la educación básica?

El mayor reto está en las autoridades educativas, pero no exclusivamente. Es necesario que todos los actores del sector educativo actúen con plena responsabilidad, pues está en juego la formación de las nuevas generaciones de mexicanos. Es necesario dar continuidad a la agenda de cambios en marcha para construir un sistema y una política educativa centrados en la obligación constitucional de garantizar el derecho de todas las niñas, los niños y los jóvenes a una educación de calidad.

 

Se trata de una tarea muy ambiciosa, cuyos resultados trascienden el corto plazo, por lo que es necesario y urgente que los tres órdenes de gobierno y la sociedad asuman en plenitud el compromiso de involucrarse y continuar las transformaciones en proceso, en el marco de una política educativa con visión de Estado, que trascienda los calendarios sexenales.

 


 

Javier Treviño Cantú es licenciado en relaciones internacionales por El Colegio de México (1985) y maestro en políticas públicas por la Universidad de Harvard (1987).

Inició su carrera en el gobierno federal en 1987 como director de Planeación del Centro de Procesamiento Arturo Rosenblueth de la Secretaría de Educación Pública. Fue ministro de Información en la embajada de México en Estados Unidos (de febrero de 1989 a febrero de 1993); asesor del secretario de Desarrollo Social, Luis Donaldo Colosio (de febrero a noviembre de 1993); subsecretario de Cooperación Internacional de la Secretaría de Relaciones Exteriores (de diciembre de 1994 a enero de 1998); oficial mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (de enero de 1998 a enero de 2000); secretario general de Gobierno de Nuevo León (de octubre de 2009 a febrero de 2012); diputado federal por Nuevo León (de 2012 a 2015), y subsecretario de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas (de noviembre de 2014 a septiembre de 2015). Desde el 4 de octubre de 2015 ocupa la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP.

   

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