Michael McRobbie

¿Qué podemos aprender de la Universidad de Indiana?

Michael McRobbie

La Universidad de Indiana es una de las más grandes de Estados Unidos: cuenta con ocho campus, un presupuesto de alrededor de tres mil millones de dólares y más de 7,000 académicos, 11,000 personas en cargos administrativos o de apoyo y cerca de 115,000 estudiantes. En esta entrevista, su decimoctavo presidente, Michael McRobbie, nos habla de los desafíos y los proyectos que tiene por delante una universidad de estas dimensiones.

 

 

Estamos realmente encantados con su visita a México y especialmente agradecidos por la oportunidad de esta entrevista para El Mundo de la Educación. Consideramos que la dimensión y la escala de su posición como presidente de la Universidad de Indiana lo convierten en la persona ideal para hablar sobre educación superior.

Estoy encantado y muy contento de estar aquí para hablar contigo sobre lo que estamos haciendo en la Universidad de Indiana.

 

¿Podría describir brevemente el propósito de su visita a México y los proyectos de colaboración que llevará a cabo?

El principal objetivo de mi visita aquí es abrir oficialmente una oficina de entrada global en la Ciudad de México. Ésta es la cuarta oficina internacional que la Universidad de Indiana abre en el extranjero. Tenemos una en Beijing, una en Nueva Delhi, una en Berlín y una en la Ciudad de México. Hay un compromiso con México. Este país ha sido una parte muy importante de la participación internacional más amplia de la Universidad de Indiana, y una de las formas en que podemos construir este compromiso internacional es a través del establecimiento de oficinas que nos ayudarán con el reclutamiento y la orientación de estudiantes de México para que vengan a la Universidad de Indiana, y también de los estudiantes de Indiana que deseen estudiar en México.

 

Suena fantástico para ambas partes…

Estas oficinas ayudarán a construir relaciones entre nuestra facultad y las facultades de algunas universidades mexicanas, en particular de la UNAM, con la que tenemos una relación desde hace mucho tiempo. Y también ayudaremos a desarrollar actividades de ex alumnos aquí. Contamos con alrededor de 550 ex alumnos mexicanos y con una división muy activa y muy entusiasta de la asociación de ex alumnos que puede actuar para facilitar el desarrollo de relaciones entre diferentes sectores de las comunidades comerciales, políticas y económicas de México.

 

¿Podría hablarnos sobre los principales cambios instrumentados en la Universidad de Indiana desde que asumió el cargo de presidente en 2007?

Considero que hay tres o cuatro áreas que han experimentado cambios sustantivos. La primera se refiere a la reestructuración académica integral de la universidad. Hemos creado 10 nuevas escuelas, de las cuales varias se encuentran en áreas de gran importancia para el estado de Indiana. Por mencionar sólo algunas, hemos creado escuelas que cubren ámbitos como la inteligencia, los sistemas, la ingeniería, que abarcan todo el campo del diseño y la arquitectura. También hemos puesto a funcionar dos escuelas de salud pública y hemos instituido una de medios que reúne de manera integral lo referente a programas y medios de comunicación. Y, tal vez lo más importante aquí, hemos establecido una escuela de derecho con estudios internacionales y programas en diversos idiomas. Ese sería el primer logro, el primer gran cambio.

El segundo es que hemos llevado a cabo una renovación integral de los edificios y la infraestructura de la universidad en todos nuestros campus y, al mismo tiempo, también estamos construyendo nuevos edificios con el principal propósito de apoyar los nuevos programas académicos que mencioné. Por lo tanto, en los últimos 10 años hemos invertido aproximadamente 2,500 millones de dólares en los edificios de todos nuestros campus. Lo anterior es de vital importancia tanto para el reclutamiento como para la retención del mejor profesorado, puesto que les proporciona las mejores instalaciones y también crea el entorno idóneo para los estudiantes, no sólo de Indiana sino de todo el mundo. Albergamos aproximadamente a 11,000 estudiantes que viven en el campus de una población estudiantil total de 45,000, y en los próximos años completaremos la renovación de las 11,000 instalaciones de la universidad, incluyendo las residencias para los alumnos.

 

Leí en su biografía que nació en Australia, un país que ha llevado a cabo con gran éxito la internacionalización de sus programas y el flujo de estudiantes de todo el mundo a sus campus. Específicamente, ¿qué estrategias ha seguido para aumentar esta dimensión en la Universidad de Indiana?

Vengo de un país que es mucho más pequeño que Estados Unidos, que ciertamente es un país que ha tenido un importante auge de inmigración en los últimos años; por lo tanto, todas sus universidades son altamente multiculturales y con muchos estudiantes internacionales. También he visto, a través de mis colegas, lo importante que es contar con una atmósfera acogedora en la universidad y con un entorno que se involucra plenamente con el mundo en todas las formas posibles. Por lo tanto, nos hemos esforzado, mediante todos nuestros programas académicos y por medio de todas nuestras escuelas, para asegurarnos de que las personas entienden lo que es un ambiente acogedor en la Universidad de Indiana. Creo que históricamente hemos sido muy exitosos también en términos de nuestra capacidad para reclutar estudiantes internacionales y, por supuesto, profesores internacionales: más de 20% de nuestra facultad. Pero queremos más.

 

Hay algo muy interesante en su biografía: la recaudación de fondos que logró para la Universidad de Indiana es realmente impresionante. ¿Cómo ha superado el desafío de salir de la torre de marfil sin caer en la categoría del rey Midas?

Bueno, creo que lo que ocurre es que hay muchos ex alumnos de nuestra universidad que tuvieron una experiencia muy positiva con nosotros y que se volvió tan importante para ellos cuando hicieron sus carreras en los negocios, en la industria, en el gobierno y en otras áreas que, ya que tuvieron mucho éxito en la vida, han querido devolver algo a la universidad que los ayudó a tener tanto éxito. Es parte de la cultura estadounidense, donde existe una filantropía cultural muy fuerte. Y en verdad nos hemos esforzado para trabajar con todos nuestros ex alumnos y defender la importancia de la universidad y su calidad, y garantizar que podamos mantener esa excelencia en el próximo siglo. Estamos a punto de celebrar más de 200 años en la Universidad de Indiana y, por lo tanto, queremos asegurarnos de que en el próximo siglo seremos tan buenos como lo hemos sido, y con suerte, aún mejores.

 

¿Cuál ha sido su estrategia para el marketing de la Universidad de Indiana? A nivel internacional, ¿cómo se posiciona la Universidad de Indiana, en especial cuando compite con el prestigio de instituciones como Harvard, Stanford y Yale?

Creo que una de las formas más acertadas en que nos diferenciamos de Harvard y de Yale es que el estudiante puede obtener una educación comparable en calidad en la Universidad de Indiana por la mitad del precio.

 

Ése es un punto importante…

Las universidades públicas realizan una investigación excelente, especialmente las grandes, como la Universidad de Indiana. Sin duda brindan una educación de alta calidad y hemos demostrado que los jóvenes pueden obtener una educación comparable con la mejor que ofrece cualquiera de las universidades privadas. Y obviamente esto es realmente atractivo. Además de que hay aspectos de la gran universidad pública que no se obtienen en una universidad privada de menor tamaño. Por ejemplo, el atletismo, que siempre es más atractivo en una gran universidad pública.

 

La enseñanza, la generación y la difusión del conocimiento han sido funciones sustantivas de la universidad durante siglos. En esta era en que vivimos, ¿qué otras funciones dentro de la educación superior deberían ser puestas de relieve?

Ciertamente creemos que uno de los aspectos claves de una educación en la Universidad de Indiana debería ser la dimensión internacional. No existe un área de la economía que no haya sido afectada por el cambio global hasta cierto punto, en muchas áreas en mayor medida. Considero que para que nuestros estudiantes, y probablemente para la gran mayoría de los estudiantes de todas las universidades del mundo, tengan éxito cuando se gradúan, es importante que posean al menos alguna experiencia internacional en su educación. Asimismo, es evidente que también hay otras áreas claves, como la tecnología, que todo estudiante debe dominar.

 

Para usted, ¿cuáles son las tendencias más importantes en la educación superior para la próxima década?

De nuevo, creo que la globalización de la educación superior, especialmente en las mejores universidades del mundo. Uno de los campos donde estimo que las mejores universidades deben colaborar y trabajar con dedicación y asiduidad en un contexto mundial es la investigación. La investigación no conoce fronteras nacionales en áreas como la física o la sociología. Es sólo física y sólo sociología; no hay física estadounidense ni física mexicana. Es física. Por eso considero que la colaboración internacional es vital para conseguir el éxito y que la forma en que pueden progresar la ciencia y la investigación es por medio de la colaboración internacional.

 

¿Qué piensa sobre las soluciones tecnológicas para este mundo complicado en el que vivimos?

En lo que respecta a la educación superior, creemos que la tecnología es una herramienta que complementa lo que siempre hemos hecho en las universidades, pero no va a reemplazarlo.

 

¿Cuáles son las principales características de los estudiantes de licenciatura del mundo actual? ¿A cuáles de estas características deberían estar especialmente atentos los profesores universitarios?

Creo que los graduados de hoy son estudiantes que poseen varias facetas de sumo interés. Opino que probablemente tienen un mayor compromiso con la diversidad, en un sentido amplio, y que poseen una mentalidad mucho más internacional de la que se tenía hace 20 o 30 años, simplemente porque obtienen información de todas partes. Sin embargo, también considero que forman parte de su propio mundo electrónico, y que una de las cosas buenas de la educación universitaria es que es una forma de abrir el mapa a otras experiencias que no podrían estar cerca de ellos si no tuvieran esa oportunidad.

 

Finalmente, después de este viaje que ha hecho a México, ¿cuáles considera que son los desafíos actuales para las instituciones de educación superior mexicanas?

Creo que México es un país muy joven. Quiero decir, que tiene una gran cantidad de gente joven. Y considero que su mayor reto es optimizar su capacidad de educar a esos jóvenes, especialmente en áreas como la tecnología, para que el país produzca la riqueza suficiente. Es necesario formar profesionales con los tipos de habilidades técnicas que necesitarán para tener éxito en este entorno. Entiendo que hay un problema de capacidad y que ése es uno de los principales desafíos de México. En la Universidad de Indiana estamos muy interesados en trabajar con las universidades mexicanas para encontrar formas de contribuir a solucionar algunos de esos problemas.

 


 

Michael Alexander McRobbie es un científico informático, educador y administrador académico australiano-estadounidense. Se graduó con un bachelor of science con honores en la Universidad de Queensland, en 1974, y tiene un doctorado por la Universidad Nacional de Australia.

Ingresó a la Universidad de Indiana como vicepresidente de Tecnología en 1997 y en 2003 se convirtió en vicepresidente de Investigación. En 2006 se desempeñó como vicepresidente y decano de Asuntos Académicos y el siguiente año se convirtió en presidente de esa universidad.

Como presidente, McRobbie ha buscado enfocar su trabajo en seis ejes: educación de excelencia, investigación, becas, profesores extraordinarios, alianzas internacionales y excelencia en ciencias de la salud.

  

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

Revista El Mundo del Abogado