Cómo enseñar en el aula universitaria

 Cómo enseñar en el aula universitaria

 

Agustín de la Herrán y Joaquín Paredes (coords.)

Pirámide, Madrid, 2010

 

El llamado proceso de Bolonia, según los coordinadores de esta obra —en la que participan otros 11 reconocidos profesores universitarios—, es una oportunidad para que la pedagogía y la didáctica entren por la puerta grande de la universidad y vayan produciendo un “consenso sobre una enseñanza menos transmisiva y organizada en torno al profesor y, por ende, más centrada en la actividad del estudiante y más aplicada”.

En las diversas aportaciones se ponen de relieve las posibilidades y las dificultades para que esta necesaria revolución didáctica opere en esta vieja institución. El diagnóstico inicial de Agustín de la Herrán no invita al optimismo cuando señala un conjunto de disparates relacionados con la finalidad de la enseñanza universitaria, la formación del profesorado y su tradición, que formula con vehemencia: “Algunos docentes no se consideran a sí mismos profesores, sino profesionales e investigadores ‘con carga docente’... La formación de los alumnos no es lo que más importa en general a los docentes. Lo que polariza su interés es el propio CV y la preeminencia del propio ‘clan académico’ ”.

Pero en otros textos del libro se señalan vías de avance y experimentación más esperanzadoras, con inclusión de experiencias de cierto calado vanguardista. Entre éstas cabe citar, por ejemplo, la de Fernando Hernández: a partir de la perspectiva socioconstructivista y de los proyectos de trabajo se genera un proceso de aprendizaje creativo y compartido que parte de la experiencia de los estudiantes y provoca el conocimiento vinculado con problemáticas reales que mueven a la búsqueda de alternativas, con actividades presenciales y no presenciales.

En buena parte de las reflexiones y propuestas está presente el marco del Espacio Europeo de la Educación Superior (EEES) y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC): para la búsqueda y el manejo de la información, la tutorización virtual, el e-portafolio o el trabajo colaborativo mediante grupos de trabajo y redes educativas. Aquí se ponen de manifiesto los distintos ritmos de implicación del profesorado, sus avances y sus resistencias, así como el modelo didáctico subyacente, que a veces se limita a reproducir la pedagogía tradicional con otro formato, y otras ensaya nuevas vías acordes con el nuevo entorno virtual.

El libro se estructura en tres partes: “La convergencia europea y la evolución de la enseñanza universitaria”, “Para qué y cómo enseñar en el aula universitaria” y “Contextos y procesos didácticos: cómo hacer visible el trabajo del estudiante universitario mediante e-learning", con textos muy documentados sobre la producción y el uso de recursos digitales en la docencia universitaria (M. Estebanell) o sobre las herramientas TIC para la indagación educativa de docentes y de sus estudiantes (J. Paredes).

En definitiva, se trata de un buen compendio —aunque le sobran páginas excesivamente obvias y banales— que alterna la información, la reflexión y la presentación de recursos y experiencias.

 

Jaume Carbonell Sebarroja*

 


 

* Profesor de sociología de la educación y miembro del grupo de investigación de la Facultad de Educación de la Universidad de Vic, Barcelona. Reseña publicada originalmente como “La oportunidad de Bolonia” en Cuadernos de Pedagogía, núm. 408, enero de 2011.

 

5559-2250 / 5575-6321 / 5575-4935 - Aviso de Privacidad - Términos y Condiciones

Revista El Mundo del Abogado